|
La estrategia es sencilla, tres o cuatro meses antes de las Elecciones Municipales, los “profesionales” se afilian en grupo a los partidos políticos, con el fin de presionar a la organización de turno y colocarse en un buen puesto en la lista electoral. Si lo consiguen, pues el municipio elegido cuenta con pocos afiliados, el fin se ha cumplido y las consecuencias las pagaran las siglas del partido elegido.
Si estos “profesionales políticos” eligen un municipio medio y con el plan urbanístico por desarrollar (los mas codiciados), por ejemplo 25.000,- habitantes, donde las agrupaciones políticas son mas fuertes, lo normal es que su estrategia se quede en un intento fallido.
Llevados por su derrota dentro del partido, los “profesionales políticos” pasaran a la segunda fase: venderse como victimas de la falta de democracia interna del partido elegido. Jamás aportaran ninguna prueba, salvo la de su cabreo y jugaran la baza de los medios de comunicación para hacerse notar, practicando su máxima favorita: SI YO NO VOY, TE VAS A ENTERAR.
Desde ese momento, según sus medios, se aprovechara todo para desprestigiar: prensa, entrevistas, panfletos, anónimos, creación de partidos tipo Guadiana (pues desaparecen cuando pasan las elecciones) etc., etc.….
Llevan su estrategia, hasta el extremo de vender como Programa Electoral solamente la eliminación del partido de donde han sido eliminados. Muchos de estos” profesionales”, ni siquiera son del Municipio y su desconocimiento del mismo es total.
Estos “profesionales”, no dudaran en saltar de un partido político a otro, elección tras elección, con tal de conseguir sus objetivos, así cada cuatro años los podemos ver disfrazados de izquierdas, centro, renovadores o ecologistas arrastrando en sus candidaturas a ciudadanos de buena fe.
Obligación de todos, es desterrar a los que utilizan un Derecho Constitucional, que ha costado mucho conseguir, en beneficio propio.
|